-
Detalles
-
-
Visto: 6297
RA_0313_2024
CAPÍTULO 8.8
PESTE PORCINA CLASICA
Artículo 8.8.1 De la vacuna.
Las empresas distribuidoras de la vacuna, deben estar registradas como distribuidoras de biológicos ante el SENASAG.
Para el expendio de biológicos deberán llevar un registro en el que se indique: nombre del comprador, fecha de la venta, ubicación del establecimiento productor de porcinos, origen de la vacuna, lote, serie, cantidad de dosis vendidas. La información deberá remitirse al SENASAG (mediante el sistema informático Gran Paititi).
Será responsabilidad de las empresas importadoras, que el transporte de la vacuna, se realice en cajas isotérmicas con hielo, gel refrigerante u otros materiales que permitan mantener la cadena de frio; considerándose por las compañías de transporte aéreo, terrestre, fluvial, marítimo, como carga de transporte preferencial.
Artículo 8.8.2 Orden de compra de la vacuna contra PPC.
El SENASAG, mediante sus oficinas locales, emitirá una orden de compra de vacunas a los propietarios y acreditados encargados de la ejecución de la vacunación en los establecimientos de las categorías 1, 2 y 3.
Artículo 8.8.3 De la vacunación.
La vacunación será sistemática, estratégica, regionalizada y de carácter obligatorio a todos los cerdos de las zonas que el SENASAG considere de mayor riesgo, el cual será ejecutada de acuerdo al manual operativo de vacunación, los Planes Operativos Estratégicos (POE), y la situación epidemiológica existente; con excepción en aquellos establecimientos, zonas o departamentos en proceso de compartimentación o erradicación reconocidos por el SENASAG.
Las jefaturas departamentales en coordinación con las comisiones departamentales podrán establecer estrategias y convenios para la captación de biológicos para garantizar los planes locales de vacunación en zonas de mayor vulnerabilidad sanitaria y económica.
Artículo 8.8.4 Zonas o áreas de vacunación de PPC.
Las vacunaciones contra PPC en el país, por criterios estratégicos se harán en función a los resultados del estudio de caracterización, diferenciando tres zonas sanitarias:
- Zona de baja Prevalencia: Las vacunaciones serán estratégicas dependiendo de la presencia de brotes debidamente confirmados por laboratorio. En esta zona se fortalecerán las acciones de vigilancia y restricción de movimiento animal, con el propósito de disminuir las fuentes de infección, notificación rápida y oportuna de brotes, se ejecutarán monitoreos de muestras de órganos obtenidos en lugares de beneficio para autoconsumo, centros de beneficio y otros, para detectar la presencia de animales reactores y confirmación de la circulación viral.
- Zonas de mediana prevalencia: se aplicará un esquema de vacunación gradual creciente similar a las de alta prevalencia, abarcando a toda la población porcina de la zona. Esta será considerada como zona de control.
- Zonas de alta Prevalencia: será considerado como zona de control, donde la vacunación contra Peste Porcina Clásica abarcará a toda la población porcina en riesgo.
- Vacunaciones en casos de brotes. Se refieren a aquellas que se efectúan en la presencia de brotes de Peste Porcina Clásica, en los predios o establecimiento aledaños (vacunación en anillo); en todos los casos se efectuará una vacunación y revacunación a la tercera semana (21 días).
Artículo 8.8.5 Control de movimiento de porcinos.
Los porcinos solamente podrán transitar en el territorio nacional acompañado por la respectiva Guía de Movimiento Animal - GMA.
Si ingresan porcinos a una zona con vacunación, procedentes de una zona en donde no se practica la vacunación, los animales deben ser vacunados en origen, por lo menos 10 (diez) días antes del movimiento.
Una vez establecida la vacunación sistemática y obligatoria en zonas de riesgo, es importante instalar una gestión para el control de la movilización de porcinos, en la cual, se supervisa el control de la vacunación y se mitiga el riesgo de propagación de la infección entre establecimientos.
La gestión para el control de la movilización de porcinos debe conducir a verificar la movilización de porcinos vacunados para reducir el riesgo de difusión, que debe contempla la posibilidad de ampliar la infraestructura actual.
A medida que avance el programa y se establezcan zonas de control y erradicación, se debe controlar de forma exhaustiva el movimiento de porcinos y los medios de transporte utilizados, para evitar la afectación de estas zonas.
El certificado de vacunación obligatoria contra la peste porcina clásica es requisito indispensable para la emisión de la GMA, tanto para los animales que ingresan a zonas de vacunación procedentes de zonas donde no se vacuna, como para los movimientos de porcinos dentro de las zonas donde la vacunación contra PPC es obligatoria.
Artículo 8.8.6 Diagnóstico de laboratorio.
El diagnóstico de laboratorio de una infección por virus PPC proporciona la especificidad al sistema de vigilancia de un programa de Control, entendido como la capacidad de distinguir acertadamente los individuos y poblaciones verdaderamente enfermos o infectados.
Se recomienda aplicar las técnicas de diagnóstico propuestas por la OMSA, mismas que se detallan a continuación:
Cuadro 1. Métodos analíticos disponibles para el diagnóstico de PPC y su propósito

Clave: +++ = método recomendado; ++ = método idóneo; + = puede utilizarse en algunas situaciones, pero el coste, la fiabilidad y otros factores limitan mucho su aplicación; - = no adecuado para este propósito. Aunque no todas las pruebas clasificadas como +++ o ++ han sido validadas formalmente, su uso sistemático ha hecho de que se hayan utilizado ampliamente sin resultados dudosos las hace aceptables. PCR = reacción en cadena de la polimerasa; ELISA = enzimoinmunoanálisis; FAT = inmunofluorescencia directa; VN = neutralización vírica
La incorporación de la genotipificación o la secuenciación de las cepas virales actuantes, son importantes recursos diagnósticos que deben ser desarrollados en los laboratorios oficiales, o bien, deben ser facilitados en vinculación con un laboratorio de referencia OMSA, de forma tal de contar con estas herramientas para una completa investigación epidemiológica y para el conocimiento y el seguimiento de los patrones de transmisión prevalentes en el país. La vigilancia virológica es hoy un complemento esencial y fundamental para la vigilancia epidemiológica.